h1

Envíos, misión y encarnación

FotoBlog_Asol_envio

 Envíos…misión y encarnación (Dedicado a Mª Luisa y Conchita, dos enviadas al Congo…) En casi todas las parroquias, al comienzo del nuevo curso pastoral, se contempla y celebra, con buen criterio pastoral, el envío de sus miembros comprometidos con las diferentes tareas pastorales…

Es una tradición que viene de lejos, y una necesidad el sentirse “enviado” para los propios agentes pastorales y para todos los cristianos de a pié.

Tradición, porque la misión de la iglesia se ha realizado a base de envíos: “Como el Padre me envió, así os envío yo a vosotros”. “Después de esto, el Señor designó a otros setenta y dos y los envió por delante, de dos en dos, a todos los pueblos y lugares que él pensaba visitar…” Aunque centrados en Jesús, “el Enviado de las naciones”, antes de Él y después, arranca una cadena interminable de envíos y enviados de las distintas y diferentes comunidades a los diferentes lugares, pueblos y gentes; pero todos con un mismo objetivo y una misma misión: Dar a conocer, hacer saber, descubrir y dar fe de algo que no se conoce en ese lugar…

Efectivamente, todo envío implica una misión, un quehacer, un compromiso… y el enviado se siente como un puente que une dos orillas y dos realidades diferentes, distintas y diferentes, o como una grapa que se clava en la carne…

Muchas veces no sabe qué decir o qué hacer o cómo hacer para cumplir esa misión que se le ha encomendado. Con frecuencia pasa que aunque la misión esté clara y el compromiso y decisión de realizarla vivo, algo falla y no permite llevarla a cabo desde el primer momento… La realidad se impone:

Todo es distinto y diferente del lugar de origen. Gentes, geografía, tradiciones, costumbres, creencias… Todo es distinto y el enviado se siente también distinto y diferente. Será necesaria una etapa de silencio activo, de observación y escucha, de alejar prejuicios y paternalismos, de respeto y cercanía, de acogida y búsqueda de los valores de las personas…

“Si el grano de trigo no cae en tierra y se pudre, no puede dar fruto” No hay otra manera; para realizar la misión es necesaria la encarnación, plantarse, sembrarse, convivir, trabajar con la gente a su ritmo, darse y romperse como buen pan siendo levadura que transforma la realidad con gran respeto, acogiendo y potenciando los valores que poseen…

El enviado, siempre recibe y recoge más de lo que da…es el precio de la misión y la recompensa de la encarnación.

2 comentarios

  1. Mi enhorabuena a María Luisa y Conchita. Os deseo que vuestro viaje (y no de vacaciones) que vais a emprender al Congo produzca muchos frutos para todos aquellos hermanos nuestros que os esperan y que sin duda gozarán con vuestra presencia y trabajo. Reucerdos a las Hermanas.
    Desde aquí os apoyaremos. Contad ya con mi oración. Que Dios os bendiga y que seais bendición para ese “pueblo”; sed transparencia de la bendición del Buen Dios que tiene como predilectos a los pobres.
    Un fuerte abrazo
    Manolo Barco


    • En las primeras horas del día 1 de octubre han parido para la Republica Democrática del Congo dos compañeras del grupo misionero de la Madre Laura: María Luisa y Conchi. Enhorabuena a ellas por su valentía y decisión. Su trabajo en la misión de las HH. de la Madre Laura en el Congo va a ser fundamental. Una experiencia inolvidable de la cual esperamos enquirecernos todos.



Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: