Archive for the ‘3.- REALIDAD AFRICANA’ Category

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Brote de fiebre hemorrágica del Ebola

diciembre 27, 2007

Brote de fiebre hemorrágica del Ebola en la República Democrática del Congo


 

A mediados de septiembre de 2007, el Ministerio de Salud de la República Democrática del Congo (RDC) confirmó un brote de fiebre hemorrágica del Ebola en algunos pueblos remotos de la provincia de Kasai Occidental. Un equipo de expertos del Ministerio y de la OMS formado por epidemiólogos, virólogos y expertos en logística, movilización social, control de infecciones, antropología médica y diagnóstico de laboratorio, organizó rápidamente una campaña de control de la enfermedad. El equipo ha tenido que viajar frecuentemente a pie y en barco para llegar a los pueblos afectados.

El equipo ha realizado investigaciones de campo y actividades de vigilancia y control de la infección, tratamiento clínico, movilización social y educación sanitaria. Los expertos proceden de la Red Mundial de Alerta y Respuesta ante Brotes Epidémicos (GOARN), y entre ellos hay miembros de Médecins Sans Frontières-Bélgica (MSF) y de la Federación Internacional de Sociedades de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja, así como equipos de los siguientes países: Canadá (agencia de Salud Pública del Canadá, PHAC, Winnipeg), Francia (Centro Nacional de Investigaciones Científicas y Museo de Historia Natural, París), Gabón (Centro Internacional de Investigaciones Médicas, Franceville), Suiza (Agencia Suiza para la Cooperación y el Desarrollo (SDC)/Hospital Cantonal de Ginebra) y Estados Unidos de América (Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades, CDC, Atlanta, Georgia).

Este relato fotográfico documenta el trabajo del equipo internacional de la OMS y de las organizaciones asociadas, y los obstáculos a los que se enfrenta.

Reportaje fotográfico

Enlaces conexos

Nota descriptiva: Fiebre hemorrágica del Ebola Red Mundial de Alerta y Respuesta ante Brotes EpidémicosNoticias sobre fiebre hemorrágica del Ébola

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¿Africa o Africas?

diciembre 19, 2007

  No es fácil ni exacto hablar de África en general, puesto que hay varias Áfricas distintas y diferentes unas de otras. Así y todo, si se puede decir de África que es el “hermano pobre”, el continente esquilmado, saqueado, violado y olvidado del resto de países. Si queremos hablar con propiedad y ajustarnos a la  rica y plural variedad africana, tenemos que hablar de varias Áfricas. Así tenemos un:  

·                    África del norte: Es el África más cercana a nosotros; el África medio blanca o árabe Con un modo peculiar de vida, con un pasado prestigioso, con sus propias lenguas y escrituras, su religión y su visión del mundo. Está toda ella bañada por el Islamismo.  

·                    África negra: Es el África al sur del desierto del Sahara; constituida por un mosaico de razas , tribus, clanes, culturas y religiones… que sin tener un cimiento común, sí tienen rasgos comunes en sus culturas cerradas y de tradición oral. Esta África negra debe su supervivencia a su gran capacidad de adaptación y a su respeto por las costumbres y tradiciones de los Antepasados.No ha existido ni una cultura ni una religión que uniera a estos pueblos. Las guerras tribales de venganza y conquista prevalecía sobre todo lo demás. Al culto a los antepasados o “Ancetres”, mezclaban un sincretismo religioso y un fatalismo muy desarrollados especialmente entre los  pueblos “bantúes”…  

·                    África multirracial: Está  formada por el África del este, la región de los lagos, de las tierras fértiles, del cobre y minerales… Tierras de predilección de británicos, indios, pakistaníes, árabes… Unos y otros controlando el comercio, la industria, agricultura…Los africanos negros, divididos en tribus  sin cohesión, son los servidores o parientes pobres de este conglomerado racial.Al igual que en África del Sur, la diversidad de razas, lleva consigo  diversidad de credos y confesiones religiosas: católicos, protestantes, budistas, mahometanos, animistas, sincretistas, materialistas, etc. Esta última sería la “religión común” que integra a todos y avanza al mismo tiempo y ritmo que lo hace el mundo.  

·                    África blanca: La del sur del continente africano. Es tierra de tribus bantúes. Las riquezas del suelo y subsuelo, el clima y la debilidad de los africanos han hecho de esta tierra un ghetto de ocupación y racismo refinado, por parte sobre todo de holandeses e ingleses… originando tres grandes bloques:Mas de millón y medio de mestizos. Tres millones de europeos, con todo el poder administrativo en sus manos. Más de nueve millones de negros, extranjeros en su propia casa y victimas de las secuelas del racismo más crudo que se halla institucionalizado… Mezcla de razas y religiones  si bien el protestantismo, importado por los europeos, se impone y marca el ritmo de austeridad a una sociedad distante y distinta de la europea. 

División y tensión: Cuatro Áfricas, pero una sola y única realidad como telón y tejido de fondo: La pobreza y subdesarrollo integral de estos pueblos. La paradoja vergonzante de morirse de hambre millones de seres sobre un lecho de riqueza y de minas de oro y diamantes, que trabajan y ven pasar delante de sus ojos sin que les beneficie a ellos…La insuficiencia general del desarrollo espiritual y técnico, fuente y origen del subdesarrollo intelectual, político, económico y humano en general…, causado por los residuos colonialistas, el neocolonialismo y neoliberalismo junto a  la constelación de gobernantes y políticos corruptos que hacen de las riquezas del país su particular monedero y caja fuerte en países extranjeros sin tener en cuenta las necesidades del pueblo  del que salieron y están llamados a servir y no a servirse de ellos. África es una herencia mal repartida y dividida. Desde la Conferencia de Berlín (15 nov. 1984 al 27 feb. 1985), África es la tarta que se reparte Europa en función de las opciones y tendencias políticas del momento. El caso es que más o menos unidas por  el cordón umbilical a las metrópolis, toda África ha sido cuarteada, dividida y repartida por, desde y para Europa sin respetar pueblos, etnias y tribus, hasta el punto de dividir un mismo pueblo como los “bakongo” entre Angola (Portugal), Republica Democrática del Congo (Bélgica), República del Congo y Gabón (Francia)… La situación general de África, es pues, de diversificación ideológica, social, económica, política, cultural, religiosa… Falta una idea común y un líder capaces de aglutinar y crear un continente unido, o al menos de dar los primeros pasos en busca de la unidad sobre valores propios y no importados ni copiados de fuera… 

Cuatro Áfricas bien caracterizadas y definidas, pero que cada una  de ellas vive dividida y en tensión consigo misma entre un pasado ancestral cargado de tradiciones, ritos, costumbres,  recuerdos… y un hoy, convulso, inestable e inquietante,  marcado por guerras étnicas y tribales animadas por fuerzas políticas e interés exteriores… A esto se añade la influencia de la globalización y de de los medios de comunicación, especialmente de la TV, que llega hasta el rincón más apartado del continente con su seducción, lujo y tren de vida ficticia y engañosa…, pero modificadora y moldeadora de las costumbres, tradiciones y valores de estos pueblos… acentuando cada día más la diferencia y el abismo entre países ricos y pobres y estimulando el ansia de emigrar hacia ese “paraíso soñado”. A las potencias industrializadas les interesa, sirve y viene muy bien el subdesarrollo africano, como fuente y mina a la que acudir en beneficio propio. Por eso su pobreza, aislamiento y subdesarrollo. Por eso los gobiernos corruptos consensuados e impuestos por los países industrializados. 

En resumen, se ha explotado y sigue explotando  los recursos y las personas del continente africano. Aunque existan las políticas de desarrollo por parte de los países industrializados, no dejan de ser una máscara socio-económica de explotación que nunca llega al pueblo sencillo y pobre que es quien sufre las consecuencias de este neocolonialismo y mala e injusta globalización.                                                                            José Mª Romero