
Espíritu y Espíritus
EL ESPÍRITU Y LOS ESPÍRITUS
En estos días de Pentecostés que celebramos la venida del Espíritu del Señor y recordamos la transformación de los apóstoles en dinámicos y valientes anunciadores del mensaje de Jesús; me vienen a la memoria la relación que guarda la sociedad bantú con los espíritus, los antepasados y toda la parafernalia de ritos…
Aunque se dice que el africano es monoteísta y adora y reconoce un solo y único Dios; “Nzambi / e” (Dios), es reconocido como Creador y Señor de todo y de todos; sería más ajustado a la realidad considerar al africano como un ser animista, movido no por amor y confianza, sino por miedo y superstición…
Los bantúes están convencidos intima y firmemente de que los espíritus están por todas partes y aunque la mayoría sean buenos, hay otros de los que hay que guardarse y protegerse.
El espíritu del ser humano, después de morir, es como una sombra de la persona que vivió en el poblado; y la muerte es una continuación de la vida y hablan de un lugar donde van a reunirse con los antepasados, para lo que tienen que hacer un corto viaje, por eso se les entierra con sus enseres y un poco de comida…
Los bantúes piensan que la mayor parte de los espíritus son buenos y pueden ayudarles favorablemente en la vida. Después de una caza o pesca abundante, de una cosecha fructífera, del nacimiento perfecto sin riesgos ni muerte, del matrimonio de los hijos /as con fecundidad… dirán que los espíritus les han ayudado. Pero si las cosas se tuercen y no salen como era de esperar, nunca culparán a los espíritus, pero sí habrá que buscar un culpable o responsable de esa situación o mal…
En tiempos pasados se rendía un culto especial a los espíritus, estaba la casa – choza de los espíritus, donde se les hacían ritos y sacrificios… hoy día las cosas han cambiado y los ritos y discursos se reservan para los entierros y el rapado posterior del cabello como signo de duelo.
En las fiestas y ceremonias importantes el recuerdo a los espíritus es obligado como primer paso de la ceremonia. El jefe tendrá que brindar a los espíritus y al recuerdo de los antepasados derramado el “malafu” (vino de palmera) por tierra en reconocimiento y agradecimiento por todo lo que la tierra les da tan generosa y gratuitamente…A veces se sacrifican aves, cabras e incluso vacas, derramando su sangre por tierra en honor a los espíritus y luego todos participan del banquete sacrificial.
El Dios creador y todopoderoso (“Mpungu”), está como telón de fondo natural, a veces un tanto adornado por influencias cristianas. Dios es siempre bueno y no causa ningún mal; pero los africanos en general están más preocupados por el día a día y por los espíritus que a todo momento encuentra en los abatares de su vida diaria, muertos o vivos que les quieren hacer mal…
Dios es la fuerza suprema que controla todo. Él está detrás de las otras fuerzas: las de la naturaleza, las de los antepasados y las de los hombres en general…
En África, todo está animado por los espíritus, que aunque no se vean, están y existen… pasa como en Galicia con las “meigas”. (¡)
